SGE21: SISTEMAS DE GESTIÓN ÉTICA Y SOCIALMENTE RESPONSABLE

  • Es válida para todo tipo de organizaciones. La SGE 21 está preparada para amoldarse a todo tipo de entidades, desde micro-pymes hasta grandes multinacionales.
  • Resulta fácilmente integrable con otros sistemas de gestión. La norma SGE 21 participa del enfoque de los sistemas de gestión de la calidad, ya que han demostrado una gran eficacia a la hora de incorporar elementos difíciles de definir y de medir. Así, el sistema es totalmente compatible con sistemas de gestión de la calidad, del medio ambiente y de la prevención de riesgos laborales permitiendo auditorías conjuntas.
  • Permite la obtención de indicadores. Los sistemas de gestión no sólo suponen una herramienta eficaz para fijar directrices y verificar su cumplimiento, sino que también generan un gran volumen de información. Esta información alimenta al cuadro de mando integral cuando una organización asume la Responsabilidad Social como una verdadera línea estratégica. Del mismo modo, genera los registros y sistematiza la información necesaria, resultando especialmente útil para la elaboración de memorias de sostenibilidad según los criterios de GRI, dar cumplimiento a los requisitos de Dow Jones Sustainability Indexes o FTSE4Good para las empresas cotizadas en fondos de inversión socialmente responsable y para responder a los 10 Principios del Pacto Mundial.
  • Impulsa la concienciación y el cambio organizacional. Facilita, tanto en organizaciones grandes como en pymes, la incorporación de una cultura responsable en sus equipos. Además, contribuye a la mejora de la reputación a nivel interno y externo como compañías responsables, innovadoras y sostenibles.
  • Contribuye a la credibilidad. Permite una auditoría por tercera parte independiente (certificación), lo que supone una garantía máxima ante todas las partes interesadas.
Aporta rigor a la gestión de la organización. La SGE 21 incorpora los principios de la Responsabilidad Social de los actuales marcos de referencia: Comisión Europea, Pacto Mundial, Organización Internacional del Trabajo y Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, entre otros. Su reconocimiento es creciente por parte de las organizaciones que la utilizan y las instituciones que apoyan su difusión